marzo 24, 2008

"STELLIUM"- COLABORACIÓN DE LA ESCRITORA LIVIA DIAZ

LIVIA DÍAZ: ESCRITORA: UNA SEÑAL DE AMOR Y PAZ -

EJEMPLO DE VIDA DESDE EL ESFUERZO PERSONAL

La foto es en Chetumal, lugar al que he bautizado "El último México" cuando entre las aguas de sus fuentes al caer sobre el mar vi cruces de viento y agua...

Aquel día 5 de mayo de principios de siglo, se repitió “Stellium”, fenómeno astronómico que se llamó “Estrella de Belén” por quienes así concibieron la anunciación del nacimiento de Jesús Cristo. Solo podía verse desde la misma ciudad 2000 años después. Livia pensó: ¿Quién podía voltear el cielo a ver Stellium, si Palestina estaba bajo el fragor de las balas Israelíes?

Este dibujo fue realizado especialmente

para este poema por el artista plástico pozarricense

Ehivar Flores.

Stellium©

Livia Díaz

Dos cielos opuestos se besaron ayer.

Uno el clarividente, y otro consagrado con vino

de la iglesia.

Farándula sin ropa y rasuradas teclas

en una música muda que se guía

por el diapasón del diablo.

Y en medio la nada de testigo.

Acorazada en su bunker artificial dibujando lo natural

de horizontal verticalista con guantes.

Originales esparcidos de un añejo asombro:

Una mañana propicia

y ojos suficientes para leer mal

lo que estaba bien escrito.

En medio crece sin censura el gigante

de la incomprensión

con sus llaves de duda que abre,

abre sin pedir permiso porque así pueden sus manos.

Y el paisaje enharinado se cuela por su destino

lo deja blanco, blando y oloroso, el polvo

no estaba considerado en sus presentimientos

para el sano juicio de todos los deudores.

Ambos cielos,

instalaron un asiento en forma de fe.

Cualquiera puede poseer sus atributos ninguno sale ganando.

La red que domina la gravedad los contiene

patas abajo con la cabeza al norte del algo que les guía.

¡Yo me opongo! - Dijo, sin ser escuchado el único astro que quedaba de pie.

Los pequeños seguían cayendo muertos bajo sus alas y del polvo, el único Fénix

cada vez que nacía, era domesticado.

Stellium
Traducción Orlando Alcántara Fernández (Cristorly)
Two opposing heavens kissed themselves
yesterday,
One the clairvoyant and the other
consecrated with wine of the church.
Celebrity claptrap without clothes and shaved
keys
In a mute music that it is guided
By the devil’s pitch.
And in the middle nothingness as a witness.
Ironclad in its artificial bunker drawing the
natural
Of horizontal verticalist with gloves.
Originals scattered of an old astonishment:
A propitious morning
And sufficient eyes to read badly what was
well written.
In the middle grows without censorship the
giant of incomprehension
With its keys of doubt that open
Open without asking for permission because
thus its hands are able.
And the flowered landscape strains itself
through its destiny.
It leaves it white, soft and aromatic.
The dust was not considered in its presentiments
For the sane judgement of all the debtors.
Both heavens
Installed a seat in the form of faith.
Anybody can possess its attributes;
No one ends up winning.
The net that dominates the gravity holds
them
Feet up with the head to the north of
something that guides them.
I oppose myself - said, without being heard -
The only star that remained standing.
And the little ones kept falling dead under its wings,
And from the dust the only Phoenix
Each time born was domesticated.